Gipuzkoa – Gurdiak eta mandoak (1799)

Iturria: Bocetos de un viaje a través del País vasco (Euskal-Erria : revista bascongada, 1889)
Willhelm Von Humboldt (1767-1835); Miguel de Unamunok (1864-1936) alemanieratik itzulia
Koldo Mitxelena Kulturuneko liburutegiaren jatorrizkoa (Gipuzkoako Foru Aldundia)

“La impresión de hallarnos en país extranjero se renovó á nuestros primeros pasos por Guipúzcoa, por un ruido singular que sorprende y admira al viajero antes de acostumbrarse á él. Me refiero al chillido chirriante de los carros de bueyes que se encuentran a cada paso. Las ruedas de estos carros son discos completos sin separación de radios, y en vez de girar sobre el eje gira el eje con ellos. Esto ocasiona un chirrido arrastrado y penetrante, que oído sobre todo á la caída de la tarde y de lejos, cuando al pronto no se descubre su causa, produce una impresión singularmente triste y opresora. Townsend, que vió en Asturias estos carros, y los describió exactamente, halla en este chirrido «un manantial inagotable de tranquilo placer para los españoles» y afirma que lo hacen adrede para animar á los bueyes. Esto último puede tener fundamento, lo primero es muy difícil que lo tenga, sobre todo aquí. El despierto y alegre basco no necesita tan triste y adormecedora melodía. Este chillido ha dado ocasion á una frase entre los bascos, «cuando el buey debe quejarse, dicen, hácelo el carro,» una prueba de cuánto choca esta queja aún al pueblo y cómo es cosa que pertenece á la fisonomía del país.
De este ruido se distingue el del tiro de mulas que acompaña constantemente al viajero desde Bayona á Madrid. Cada mula lleva sus cascabeles en el cuello, la última del tiro lleva detrás del arreo una monstruosa campanilla que se llama cencerro zumbon. Si se une su ronco sonido continuado al de los carros de bueyes, se tendrá el con- cierto más singular, ya que no el más agradable.”

Egilea: Willhelm Von Humboldt (1767-1835)
Data: 24/09/1799