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labeatzomorroen bibisekzioa
Leire López Ziluaga
Ha sido
un placer poder ver de cerca el proceso de creación de este disco.
Cuando me dijeron que iban a hacer un disco de versiones pensé que sería
algo testimonial, al igual que cuando un grupo en un directo dice que va
a tocar una versión y, como mucho, sólo toca la misma canción más rápido
o más despacio.
Hacia octubre
me pasaron los primeros temas, para escuchar y dar una opinión. Entonces,
las canciones estaban cantadas en el idioma original. Recuerdo que me
pasaban primero las canciones originales, para poder compararlas. La
primera sensación fue de sorpresa. Aunque les he visto muchas veces en
directo (mejor dicho, porque les he visto muchas veces en directo), lo
que oí no fue lo que me esperaba del grupo.
Entonces no sabía
si aquello era mejor o peor de lo que esperaba. De todas formas, lo que sí
me quedó claro es que no hicieron las canciones más rápido o más lento, no
se dedicaron sin más a llevar los temas a su terreno. Crearon canciones
nuevas basándose en varias canciones ya hechas, las convirtieron en
canciones de Eten.
No es facil en
estos tiempos abordar el tema de la originalidad (ser original es otra cosa,
y no, no son originales). Hasta hace unos años era suficiente con contar una
historia, pero ahora da la sensación de que en cada nueva obra que se crea
hay que poner en cuestión el arte, dejando a un lado el contar historias. En
este caso, Eten nos da la oportunidad de reflexionar sobre la originalidad.
No nos han dado
respuestas, pero tampoco preguntas. De hecho, escuchar el disco tambien debe
de ser un trabajo de creación o, por lo menos, algo que hay que hacer con
una actitud crítica. Cada cual debe crear sus preguntas, buscar sus
respuestas.
No voy a hablar yo
sobre la calidad de las letras. Intentamos hacer algo parecido a lo que
hicieron con la música. “Tradujimos” las letras al euskera, pero no como lo
haría un traductor de hoy en día, sino como los traductores franceses de
antaño, como crearon aquellas “belles infidels”. Quien lea las letras
originales y las “nuevas” verá los lazos que unen a ambas. Están unidas por
lazos muy finos, pero sin esos lazos no existirían esas letras. Esto mismo
se puede aplicar a todo el disco, claro.
Ahora tenemos la
oportunidad de escuchar las canciones definitivas. Yo una cosa les agradezco.
A parte de plantear (o repetir) ciertas preguntas sobre la música, han sido
capaces de contar una historia. Cuando hablo de historia no me refiero a las
letras, ya que un disco no necesita de letras para esconder una historia.
Como para hacer frente taxman del copyright el disco no tiene créditos,
puede ser que muchos no sepan ni que es un disco de versiones, no se harán
las preguntas que se han hecho los miembros del grupo. Señal de que el disco
sin esas preguntas tambien es capaz de contar una historia. Eso sí, quienes
a parte de la historia de la superficie conozcan tambien la del fondo
disfrutarán más.
Será un placer
oirlo en el plato de casa a partir de ahora. |